lunes, 11 de agosto de 2008

Sobreviviendo en Tiempos de Crisis...O 10 formas de consumir sin sentir cargo de conciencia y dolor de bolsillo.

OK, todo los mensajes apuntan en la misma dirección. Los diarios, noticieros, portales informativos, todos nos dicen que la economía se está yendo al carajo. La economía mundial por lo menos, ya que por lo que dice "mano de guagua" Velasco, en Chile estamos al otro lado, aunque el precio del arroz, aceite, pan, gas y parafina nos esté llevando a los indices de IPC más altos desde la crisis asiática.

Así que querámoslo o no, hay que cuidar las lucas, por que "cada peso cuenta" como dice la publicidad de una farmacia, otra fuente importante de gasto para cada familia chilena, sobre todo en esta época de bichos, aire contaminado y transantiago apelotonado (eso se llama democracia, vamos compartiendo virus con todo el mundo arriba de un carro).

Pero, aquí viene la pregunta del millón: ¿Puede uno dejar de comprar, en esta era del consumo, en que todo tiene precio, y cada día ese precio parece ir más hacia arriba? NOOOO, no podemos, estamos obligados (por no decirlo de otro modo más rudo) a comprar aquello que necesitamos, y que cada día está más lejos de ser sólo lo básico.

Por eso he recopilado mi propia lista de las 10 maneras que he encontrado de seguir consumiendo sin:

1.- Sentir que me estan viendo la cara y/o metiendo el dedo en la boca con lo que me cobran o quieren cobrar.
2.- Sentir cargo de conciencia por esas escapaditas de presupuesto que todos tenemos.

Y comienzo:

1. Compra por Internet: Ya pasaron los tiempos en que la oferta era que la compra por Internet te salia más barata, ya que el vendedor se ahorraba costos de local, vendedor, etc. La verdad es que si uno se da el trabajo de comprobar lo que venden las multitiendas por intenet y que ofrecen como precio especial, se puede dar cuenta de que en la tienda, o estaba más barato, o tenía una mejor promoción asociada. Pero, y he aquí el fondo del asunto. Internet nos evita caer en tentación. Uno va directo al punto, busca y compra sólo lo buscado, sin aprovechar de camino a la caja de comprar algo adicional. Han intentado que caigamos poniendonos promos asociadas, pero es más fácil decir que no. Y eso señores, es la gran forma de ahorrar. Decir no a todo lo que no sea necesario, Por ejemplo, la compra por internet del supermercado, siempre me sale más barata que la ida física al super. Porque simplemente me atengo a la lista del mes, la reviso cuidadosamente y elimino al final las pequeñas tentaciones suprefluas (leanse delicatesen varias que valen en promedio lo que 3 kilos de arroz). Además, confesémoslo, quien puede revisar el carro real del super con un marido con cara de aburrido que te acompaña a la fuerza, y uno o dos cabros chicos pidiendo el juguete de turno. Nadie puede, Pero en internet si puedes, y siempre la cuenta final me sale varias decenas de lucas más barata.

2.- Asociate a un club de algo frecuente: Ya sean millas, puntos, sonrisas, lo que sea que te ofrezcan, acepta ser parte del club de esa tienda, tarjeta o super que es parte de tu rutina habitual, Y si además eres lector y te gusta estar informado, comprate una suscripcióna tu dario favorito, porque las tarjetas de socios de dichos medios te van a devolver la plata en menos de lo que se demora en vencer tu suscripción. Con mis pesos sonrisas he comprado regalos de cumpleaños, con mis pesos club lider subvencionado la piñata del cumple de mi hija, con las millas de viajero le he comprado los pasajes de las vacaciones a mi hermana chica. "Nada se pierde, todo se transforma" dice la canción que más me gusta de Jorge Drexler, y así siento respecto de estos pequeños dulces que las tiendas nos dan, es la transformación de nuestro gasto de consumo en un pequeño gesto de regalo. Además, si no te asocias, igual compras y nadie te da ni las gracias.

3.- Compra mayorista: Puede parecer exagerado, pero la compra mayorista es una verdadera oportunidad para traspasar esa frontera que separa al consumidor del productor original, y ahorrarnos esos costos asociados. Y lo mejor, es que se puede aplicar a casi todo: comida, ropa interior y exterior, accesorios, etc. Sólo necesitas identificar la necesidad y el proveedor ideal y la oportunidad ya está dada. Además, es casi parte del mito pensar que mayorista significa comprar una tonelada o miles de unidades de algo. La verdad es que muchas tiendas tienen precios mayoristas desde 3 unidades de algo, la mayoría de las veces desde 6 unidades. Otras más sofisticadas te piden un mínimo de 12. Pero el esfuerzo económico de comprar de una vez, digamos, calcetines o ropa interior, de verdad vale la pena cuando calculas que por cada unidad ahorraste casi la mitad de su valor. Y en cuanto a la comida, aún no sé como esas familias del barrio alto,con cuatro cabros chicos promedio, es decir mínimo 7 personas en la familia (contando la nana, of course) siguen comprando comida e insumos en el Jumbo o el Lider, si para esa tropa de gente es mejor partir a los cada vez más provistos Supermercados Mayoristas como Alvi y otros. Como mi familia es de menos personas y mi bodega no es tan grande, aun no aplico la compra mayorista de viveres, pero pronto, apenas convenza a otra amiga con similar grupo familiar, partimos a comprar aceite por 12 unidades, entre otras cosas very necesarias.

OK, esos son los primero 3 puntos de mi lista de 10 secretos o tips de ahorro, o más bien de gasto inteligente. Son 10 así que prometo otras 2 entregas más con los que faltan y luego mi idea es darles en los siguientes post muchos datos, picadas, ejemplos concretos y experiencias "de vida", etc, etc. Y nuevamente, todo desde la perspectiva de una chica que se mueve por el centro de Santiago y sus alrededores como un pez en el agua, Así que no esperen datos para comprar barato en Alonso de Cordova ni nada de eso, Eso es para alguna Uptown Girl que se quiera hacer parte del grupo.

Chaolin y hasta la próxima.

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